La teta destrozada

Es la primera vez que realizo un copy-paste tan rochoso, pero la columna de César Hildebrandtsolier merece ser copiada tal cual, y es que este chato pendejo, me ha quitado el articulo que iba a escribir el día de mañana ( bueno… yo no escribo tan bien como el , bueno… ni me acerco, bueno… escribo como puedo, bueno… se hace lo que se puede.. ya!!!), la cuestión es que yo también recién puede ver La teta asustada este fin de semana que paso, y en realidad también me pareció un bodrio de película >>>ya esperen, suave con el apanado, dejen terminar <<< , como Hildebrandt, mi opinión va por ese camino, la realización de la película esta hasta el wuebis, y el que ha leído alguna novela de Isabel Allende como La casa de lo espíritus ( yo la leí dos veces), La Teta asustada mas se parece una copia  del estilo, pero en su versión huachafa, de la novela antes mencionada.

También tengo algo de cinéfilo, y en ver todos los géneros esta el sabor,  y que decir cuando era asistente asiduo de la Filmoteca de Lima,  aunque no tengo el privilegio de comprar películas originales, ( pues para arrancado) compro las pelis con fotocopia en portada, me entienden… verdad?…, pensé que era el único marciano que pensaba que la Teta Asustada no era buena, así que llegue el lunes a la oficina y le pregunte a mi compañero de trabajo,  Julio – ¿ has visto la teta asustada? – y me dijo: ah !!! si ….es una huevada.

Por otro lado, con esto no quiero desmerecer los logros que a alcanzado La Teta, y menos su nominación al Oscar, y espero que gane, son peruanos, y han logrado los que muchos otros no pudieron, y eso se aplaude, pero tampoco podemos tapar el sol con un dedo.

Ya que me mande sólito de telonero, con ustedes …  César Hildebrandt

Domingo de teta y sustos

por César Hildebrandt :

Hace unos días hice lo que había aplazado durante largos meses: ver “La teta asustada”, la película peruana más exitosa y reconocida de todos los tiempos, una obra que, sin ninguna duda, debe tener méritos y excelencias que este columnista, por alguna razón entre las que no se encuentra la cicatería, no pudo (o no supo) encontrar.

Como alguna vez he confesado, soy un viejo cinéfilo que ha pasado grandes momentos de su vida viendo películas de todos los estilos, todos los géneros, todos los directores y todas las calañas.

Me había resistido a ver “La teta asustada” porque temía que no me gustara (“Madeinusa” me había parecido un buen intento fallido) y porque, si así sucedía, tendría que escribirlo y no callarme como hacen tantos a la hora de mirar la dirección de los vientos.

Y al no callarme –pensé- tendría que enfrentar el callejón oscuro de los adocenados y los nacionalistas del culo que están viendo “antipatriotas” hasta en la sopa (en la sopa de Acurio por ejemplo, que es, como se sabe, sagrada).

De modo, que compré “La teta asustada” en una versión formal –soy de los que jamás compra piratería: no soy un “peruano cabal”- y la vi. Quiero decir, la vimos.

Cuando aparecieron los créditos finales no sabía a qué espectáculo había asistido: ¿era sólo una mala película o era el resumen más brioso de la huachafería vagamente progre y de exportación, esa que PromPerú podría auspiciar junto a algunas ruinas sobreestimadas?

Vamos a ver. Los actores de “La teta asustada” no son buenos y al no ser buenos no sostienen una historia hiperbólica que hubiera requerido un registro realista que compensara tanto exceso. ¡Y es que el realismo incluye también lo actoral y eso es algo que el cine sudamericano, con algunas excepciones, no logra entender!

La fotografía de “La teta asustada” combina las postales distantes, los planos abiertos de un observador frío, con algunos primeros planos voluntaristamente dramáticos y sin sentido y con encuadres gaudianos, retorcidos y amputadores. ¿Fue un aporte al cubismo que hubiese brazos cortados, contraplanos a media caña, manitas sin antebrazos, codos sueltos?

La película es un tour para catalanes y berlineses perversones en torno a un país trágico que Claudia Llosa se ha empeñado en hacer cómico (y, claro, así, en clave de humor negro y de sal gruesa, elude rozar siquiera el origen de todo: la raíz social no de la papa sino de la injusticia y la escisión social).

Como comedia varias veces involuntaria, “La teta asustada” es prodigiosa. Que un ginecólogo le diga al tío que recomendará “otro anticonceptivo” a la niña que tiene una papa en la vagina –dando por hecho que el tubérculo cumple esa función- es como para sonreír.

Que una ricachona tenga su palacete junto a un mercado del Perú profundo –realidades encarnizadamente enemigas separadas apenas por una puerta eléctrica-, ¿es una manera de ahorrar platós, agudizar las contradicciones o hacer una caricatura abreviada y en pocos metros cuadrados del Perú?

Que esa misma señora le diga a la protagonista que tome asiento cuando ésta ya está sentada, no es una distracción de vieja pituca: es la enésima tontería de un dialoguista empeñado en construir personajes oligofrénicos.

La señorita Llosa es una militante del realismo mágico, pero tiene un problema: no es García Márquez; es, más bien, la secretaria visual de Isabel Allende.

De allí, de ese almacén ingenuo de realismo mágico en versión “Coquito” salen, en desfile continuo, el barco que va a cruzar un túnel más estrecho que su diámetro y su altura, la poda con tijerita de uñas de la papa intravaginal, la venta de ataúdes con escudos futbolísticos para hinchas del más allá, el hecho de que la señorita Solier se desmaye y sea intervenida en un quirófano mientras mantiene en una mano crispada un puñado de perlas, los matrimonios masivos sin alcalde, la santa conservación inodora de un cadáver de varios días, el rostro aceradamente inmóvil y casi enyesado de la señorita Solier en su papel de víctima de la teta, la transformación repentina e inconvincente de la señora pianista luego de su concierto.

Todo folclórico y apretado, todo hecho para arrancar exclamaciones de risas, horror y condescendencia entre europeos culposos, oenegistas con mucho millaje y amantes del exotismo.

Y casi todos los personajes de la película exhiben una estupidez cacasena -¿de origen viral, hereditario, antropológico?-, como aquella novia que, teniendo un vestido con una cola de varios metros, está descontenta porque quiere más tela para más cola y que termina, como idiota mayúscula, subiendo al podio inverosímil que Claudia Llosa le ha puesto, no por los peldaños “majestuosos” de aquel armatoste de cartón sino por una escalera de albañil desde la que está a punto de caer.

“La teta asustada” no es una mala película porque retrate con saña de turista pronazi las miserias y pellejerías de la pobreza urbana de Lima ni aluda, con enorme timidez, a las fechorías que sufrieron nuestros campesinos de manos de terroristas y militares. Es mala porque cinematográficamente es un desastre.

La historia no te la crees –no porque sea irreal sino porque está mal contada-, los actores recitan muchas veces frases sin sentido, la señorita Solier canta cuando no debe –es decir, admitámoslo: casi siempre- y hay empalmes que no se explican, lentitudes que nada aportan, destellos visuales –la señorita Solier con una flor en la boca, el despegue de un artilugio impulsado por helio- que terminan por desbaratar la poca lógica interna que le quedaba a la ficción.

El Perú cambió el mundo con el aporte de la papa ancestral. Esta papa intravaginal y casi hidropónica, física y simbólicamente inmunda, no cambiará la historia del cine.

Sé a lo que me expongo con estas líneas. La verdad es que importa un ardite. Peor hubiese sido sumarme al coro extasiado y patriótico de los que creen que el honor nacional está en juego en la ceremonia del Oscar.

Ni conozco ni envidio ni siento nada por la señorita Llosa. Es más, espero que gane el Oscar y que lo disfrute. Pero eso no me impide decir lo que pienso. Tampoco le temo a sus primos fulminantes ni a sus tíos mitológicos ni a sus vínculos especiales con el agitprop ibérico.

Me alegra que haya tenido la suerte de contar con tantas anuencias internacionales y con tantos píos silencios domésticos. Pero de allí a decir que “La teta asustada” es una “gran película”, como la tetudez colectiva ha impuesto aquí y con letras de neón, hay tanta distancia como la que va de la alfombra roja del teatro Kodak a la posteridad de veras bien ganada.

Ahora póngase la mano al pecho y digan que no es cierto….

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  • Realmente no me pareció tan mala, pero tampoco no fue gran cosa, y como dice Hildebrandt , felizmente que tuvo buena publicidad, porque si no hubiera pasado como una película más.

  • Qué le ocurre al ENANO…
    Quiere llamar la atención a punta de criticas.
    Particularmente, he visto: La teta asustada.
    Y no me parecio mala, es buena en cuanto a lenguaje visual; tiene lo que ninguna otra pelicula tiene, temática creativa.
    Excelente musicalidad; cada escena es una foto (una escepcional foto).

    Lamento que un peruano menosprecie el trabajo de otro peruano.
    “Quisiera leer o ver, alguna obra maestra de CH”

  • Sin ánimo de ser pretencioso ni mucho menos…. el cine es un lenguaje. No es solo la historia y forma de enfoque  de una película. La Teta Asustada cumple con lenguaje cinematográfico y usa recursos que están en proceso de extinción.
    Hildebrandt peca de soberbio. Me imagino que Claudia Llosa después de tantas críticas positivas prefería leerla pues vienen de entendidos en la materia. Críticas como la de Hildebrandt lo dejan en su lugar y al descubierto…
     

  • Pude ver la Teta asustada y en realidad es una película que intenta reflejar la realidad de algunos peruanos, y bueno mas me hizo reír que llorar, me pareció la unión de la huachafada provinciana en Lima, y creo que llamo la atención de los gringos por que lo ven algo exótico.
    Ahora bien como dice el Jose Torero:
    ….con esto no quiero desmerecer los logros que a alcanzado La Teta, y menos su nominación al Oscar, y espero que gane, son peruanos, y han logrado los que muchos otros no pudieron, y eso se aplaude….
    Por mi parte también apoyo esto.

  • Chato del MAL! @criptonicas César Hildebrandt destroza a LA TETA Y LA ASUSTA http://criptonicas.com/peru/2010/02/24/la-teta-destrozada/

    This comment was originally posted on Twitter

  • LatinoAmerica es Magica como toda su gente y sus obras te felicito por la nota te envio una pagina magica tambien
    WWW:alejandrasalgado.com

  • es tan dificil aceptar un #Fail para los que quieren ver una obra cumbre en La Teta?..
     

  • Criptonico, no haces sino darle razón a Chatoman. O sea ¿basta encontrarle un defecto para invocar los nuevos parametros de la peruanidad, esa que (falsamente) apela a que si se la critica, es porque se está picón del éxito de otro peruano?

    Marco Aurelio Denegri tambien se manifestó en términos poco halagüeños y nadie estuvo lloriqueando. Ya basta ya, de pensar que el apoyar a esta cinta, es muestra de peruanidad y demás memeces.

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